Ayuda a la digestion

Ayuda a la digestion

El consumo de aceite de oliva proporciona al organismo un buena capacidad de digestión. ¿Por qué decimos esto? En base a los efectos beneficiosos que tienen sobre las secreciones digestivas (gástrica, pancreática y biliar) al ejercer un efecto directo sobre el páncreas y el hígado.

Por otro lado, también se ha puesto de manifiesto la existencia de otras acciones intestinales específicas que favorecían la digestión. Se ha observado que la absorción del ácido oleico es más eficaz que la de palmítico y esteárico en presencia de jugo pancreático y/o bilis. También se ha descrito que, en ausencia de bilis, puede absorberse eficazmente siempre que haya una buena relación albúmina-ácido oleico. Asimismo, y en determinadas condiciones experimentales, el ácido oleico puede ser absorbido por el hígado al igual que los ácidos grasos de cadena corta.

Además, el aceite de oliva tiene efectos beneficiosos sobre las secreciones digestivas (gástrica, pancreática y biliar), debido a que el ácido oleico es el más potente estimulador de la liberación de Colecistokinina (responsable de las secreciones digestivas). Así, sus acciones sobre el páncreas y el hígado dan también como resultado una mejor digestión lipídica, ya que aumentan la eficacia lipolítica del jugo pancreático y la concentración de sales biliares por el vaciado vesicular.

Cabe destacar también que la ingestión durante 30 días de dietas con claro predominio de grasa de tipo monoinsaturado (aceite de oliva), lleva a una reducción de la acidez intragástrica en comparación con regímenes ricos en ácidos grasos poliinsaturados (aceite de girasol).Todo ello, aconseja el empleo de aceite de oliva como arma eficaz en la prevención y terapia nutricional de patologías gastrointestinales en donde se requiera una limitación de la secreción ácida gástrica.